amén.

Dejemos de respirar, pues ocupa tiempo, y no nos sobra. Maldigamos nuestros deseos, y nuestros sueños, pues nos hacen no querer la realidad que tenemos. Escupamos a la vida ajena que nos abre las puertas, pues no somos valientes ni lo seremos nunca, y no podemos caminar sin cuerdas que nos aten a un lugar […]