Veneno

Veneno

Nos movemos, pero no andamos, no avanzamos…
Nos arrastramos,
Escondidos entre las rendijas de las baldosas del suelo.
Chocamos los unos con o contra los otros y no nos miramos a los ojos.
Ya no tenemos ojos.
En su lugar, cavidades vacías.
Cavernas en las que se escondes psicópatas obsesionados.
Huecos por donde el alma se ha ido filtrando hasta derramarse por completo.
Deslizándose por nuestras mejillas, bajando por todo nuestro cuerpo sin encontrar ningún lugar suficientemente fuerte al que asirse.
Goteando por nuestras piernas, hasta caer al suelo, dónde uno tras otro nos hemos ido pisoteando el espíritu.
Pero sin alma no podíamos sobrevivir, así que a alguien se le ocurrió sustituirla.
Y lo único que encontró fue veneno.
Así, perdidos, sin alma, vacíos… nos envenenamos para seguir viviendo.
Envenenados de mentiras, nimiedades, falsedades, estupideces y noticias del “corazón”.
Y envenenados, nos movemos…
Europa sube al toro blanco envenenada de su propio deslumbramiento y no mira atrás.
Engañada, debería quizás morir de vergüenza.
Quizás no la tenga.

Refugiados_EDICRT20150823_0001_13

1 Comment(s)

  1. Pingback by Cıvata on 14 junio, 2016 1:10 pm

    […] http://www.jezabel.es/?p=1010 […]

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