Jezabel o Irene

Nombre y ápodo.
Máscara y espejo.

Madre, hija, hermana, nieta, sobrina, amiga, amante, enemiga, conocida, desconocida… poca cosa más.
De la cosecha de la primavera del 79. Chica 100 (mi cumpleaños es el día 100 del año… si no es bisiesto claro…).

Adicta a los helados (plátano con chocolate ummmmm), al chocolate a la taza, a los besos a Joel, a las películas, a los libros, a los recuerdos, a las ironías, a la música, a la buena conversación, a viajar, al teatro, a la magia, a los sueños, a los mails, a los amigos, a mi familia.

Alérgica a madrugar, al sol, a los días de calor, a la tontería, al mal humor, al color amarillo, a las lentejas, al tabaco, a la penicilina…

Enamorada del absurdo, de saber reír y llorar casi al mismo tiempo.

Inocente como Alicía en el País de las Maravillas.
Madre a lo Wendy y niña a lo Peter Pan, caprichosa cual Campanilla.
Divina quan Greta Garbo_put the blame on Mame, boy_,
Insoportable como la Hepburn en La fiera de mi niña.
Eterna, mala, dañina y encantadora como Scarlet O’Hara.
Mandona, criticona y quejica como Una Mujer al borde de un ataque de Nervios.

Equilibrista entre lo adorable y lo insoportable.

Jz.

jezabel