
De cuando en cuando, toca.
Reviso cuánto cuesta un vuelo a cualquier lugar y preparo el viaje.
Me enamoro de un desconocido al que no espero conocer.
Miro pisos en alquiler y casas lejos de todo lo que me es cercano.
Recuento las palabras que he escrito para ser escondidas y enseño algunas.
De diez recuerdos, borro siete, reinvento dos y uno lo guardo.
Hago a cualquiera destinatario de los pronombres en segunda persona.
Pienso que la huida es factible y la organizo.
Te busco, me escondo, dejo que me encuentren.
Quiero a mis enemigos, repelo a mis amigos.
Me espero sin verme llegar.
Y no llego.
De cuando en cuando alguien demuestra que no vale nada.
Y yo me siento culpable de sus miserias,
justifico sus acciones injustificables
y me hastío de los “perdona” y los “lo siento” sin fondo.
Pero perdono y lo siento.
De cuando en cuando tocas…
Y sé que te voy a encontrar en cualquier parte.
Aunque no sea probable, aunque no quiera verte llegar.
Apareces.
Y las cosas que nunca te dije se revolucionan en mi boca,
Se pelean por salir, navegan en mi saliva,
naufragan y se ahogan antes de llegar a los labios.
Y me quedo sin saber si las cosas que nunca te dije,
son también las que nunca te diré.
De cuando en cuando me harto de hablar de amor,
si yo nunca quise a nadie,
de rimar versos, yo que nunca supe contar,
de atravesar nubes, yo que últimamente vuelo bajo.
De cuando en cuando ninguna palabra es acertada,
ningún final le pega a este cuento.
De cuando en cuando…
simplemente…
toca.
Existe un dicho popular o leyenda urbana que dice que cuando tropiezas, o algo se te cae o te despistas… es que alguien está pensando en ti.
Pues bien, quisiera aprovechar estas líneas para pedirle al tarado obseso que lleva treinta años sin dejar de pensar en mi que PARE. Basta ya.
Creía que había dejado atrás etapas como las de darme con las farolas, he superado cien veces ya la jodida rampa del “bar de la jodida rampa” y su lado oscuro (el trozo de “no rampa” por el cual yo bajé)…
Hacía ya tiempo que no me dejaba las cosas, ni me iba a barcelona al veterinario de la gata… dejando la gata en casa…
Estaba medio superado vale? pero nada… he vuelto…
Este es el resumen de las últimas semanas:
Boda de Blanca: me dan un golpe por detrás… en el coche, parece que no ha pasado nada, así que ni parte ni hostias. y efectivamente: de la hostia se parte el maletero que una vez abierto no hay forma de cerrarlo. Claro está que yo sólo me doy cuenta de eso a 1 hora de tener que llegar a la boda de mi mejor amiga, en Santes Creus (joer Blanca, pudiendo casarse en esplugas q está al lao jj). voy a llamar a mi padre, pero he perdido el movil. Al rato lo encuentro debajo del asiento. Llevo el coche a toda prisa a casa de mis padres, para coger el suyo o el de cualquiera (cuando el robo es por necesidad no es robo es préstamo), saco la sillita de Joel, la pongo en el otro coche, desmontamos, montamos, llegamos tarde… y las llaves? pero dónde están las llaves? rato despues aparecen por dentro de la sillita de joel (!). No sé cómo, pero llegamos a tiempo, ni tan peinada ni tan divina ni tan tranquila como salí de casa. Pero llegamos.
Verbena de sant joan, plan playero: situamos nuestras toallas, pareos, la comida en el centro con nosotros cual buitres a su alrededor, y los bolsos estratégicamente situados… por detrás de la nevera… el plan es frustrado por una rumana que nos roba un bolso (ella quería coger claramente la tortilla de patatas pero se lió…), volvemos a casa a refugiarnos en una terracita no sin antes parar el coche y ver como un sr desconocido se nos mete por la ventanilla al son del grito de ruben: “y éste tío quien eeees?” …
Suma y sigue:
El maletero roto me lo arregla mi tío. Así que yo decido mientras arreglar un poco el coche. Tras dos o tres viajes al container, mi tío que ya ha arreglado el maletero me dice: cierra y abre el coche para probar el cierre centralizado.
Voy!… y las llaveS? miro en la sillita de Joel (por si tengo algun tipo de obsesión con esconderlas ahi), no están, miro por el suelo, bolsillos, bolso.. no estan….
….
vale…
cuando fui al container y pensé… “he tirado algo que no debía?” era mi inconsciente que me decía: “so imbécil que acabas de tirar las llaves” (pero me lo dijo en bonito… que una es muy mona y no me enteré…)…
Medio cuerpo dentro del container, las piernas por fuera, mientras estás en esa posición oyes reirse a tu tío mientras muy en la línea de tu familia grita: “no me puedo creer que hayas tirao las llaves so toooontaaaaaaa” y saca tú si puedes las llaves con un trozo de paraguas roto y otro para hacer de tope…
Consigo las llaves (q asco), y voy a por una botella de agua para meter en el coche (pq resulta q el pote de anticongelante no sirve para eso…. que raro), y al bajar me veo a mi tío cogiendo a un señor que se le ha desmayado delante del coche y que se lo lleva a urgencias… no cayó ningún meteorito… me pareció raro…
Llego a casa de mi madre, limpio las llaves y le ayudo a hacer la comida. Cómo sólo yo sé. Lata de mejillones en escabeche en lugar de atún para la ensalada, se me cae la comida, se rompe un vaso…
Me siento a comer y ya desquiciada cojo la sal para la ensalada cuando escucho: Irene por dios…
(imagen de mi madre con el pote de la sal en la mano mientras yo sostengo la sal gorda de la carne a punto de caer en mi lechuga…).
Vaya, me he quedado sin batería en el movil. Voy a casa lo enchego y no va… no hay manera… por más que le doy al botón de encender no se enciende. 1 día y medio más tarde descubro que el botón de encender es otro… total, ni que hiciese un año y medio que tengo este móvil… es que les ponen demasiados botones!!! hasta números sobran hombre!
Me levanto y descubro anonadada que tengo un chichón en la cabeza…
Mira que le he dicho de veces a Joel que no puede dormir con el martilo… pero nada…
¿cómo me he hecho un chichón durmiendo y no me he dado cuenta???
Otro misterio…
Salgo a un concierto, voy a por unos bocatas mientras espero que Rubén y Yoli vengan a buscarme. Le meto prisa al bocatero, que raúdo y veloz procede a cobrarme.
-me vas cobrando porfavor que tengo muchísima prisa
-son 9 euros
miro mi bolso.. dónde está el monedero? opciones: el coche, mi casa, la panadería…. la sillita de el Joel, por suerte no había pasado cerca de ningún container con lo que por ahí estábamos salvados.
Corro hacia casa de mi madre, recordar: si es por necesidad no es robo es prestamo… y me presta el dinero pa el bocata, y el concierto.
Por cierto…y el móvil???: en el trabajo…
Que bueno fue cuando hicimos entre Rubén, Yoli y yo hucha pa poder tomar algo. Juntar monedillas de los bolsillos, ir a la barra y tras decir: se puede pagar con targeta? y q la camarera te mira mal, dejar las monedillas y preguntar: qué me das con esto para 3, no tiene precio…
Ole mi Rubén.
En definitiva, y como conclusión final, la frase que me dijo mi jefe. Llego de la reunión con la profe con el Joel y me dice:
-qué tal?
- bien… dice que Joel que es muy muy listo, pero muy disperso.
-LO MISMITO QUE SU MADRE! DISPERSA! HA SALIDO A TI…
Lo mejor es que a día de hoy no me veo mucho más centrada, así que… todo puede suceder…
Dos pasos. Camina decidida. Pisa sobre verde, recorta espacio sobre azul, sigue andando. Rumbo fijado y establecido.
Redecora el cuadro del abismo al que se acerca.
Es tanto el miedo que tiene que la rellena y sostiene y le permite andar. Un paso, un pequeño paso más. Levanta la cabeza. Azul contra azul, sus ojos le roban el color al cielo.
Tres pasos, un paso atrás. No puede. Debe, pero no logra moverse. La decisión se ha quedado un paso, tres pasos atrás.
Respira hondo, absorbe al inhalar verde y azul. Se cuela una nube en su cabeza, blanco sobre el negro de su pelo y el gris de sus ideas que empiezan a tomar color. Otro paso.
Se ha acostumbrado a perder, creyendo que era necesario para aprender, pero ya está cansada de acostumbrarse a lo que no le gusta. Cinco pasos.
Casi sin darse cuenta avanza, va descalza porque quiere sentir sus decisiones en las plantas de los pies. Un paso sobre piedras, dos sobre hierba.
La confianza desplaza al miedo. Un pequeño atisbo de sonrisa se entrevé en su cara, casi irreconocible. Cuatro pasos, algo más rápidos.
Ya llega. Dos últimos pasos, hasta quedar con las puntas de los pies rozando el abismo, va a saltar… Va a dejarse caer desde la altura vertiginosa a la que se asoma. Va a dar un paso más, tomando el aire por suelo, el cielo por camino.
Un paso más, va a saltar… pero sólo para intentar salir volando.
Ese es el lugar dónde creo que reside el sr. Mayor Oreja. Sólo hubo que ver el debate de candidatos en televesión. Habló de familia sí, pero no contempla ningún otro tipo de familia que la de los tiempos en que su abuelo prohibía hablar euskera en casa, no entran en el concepto “familia” las monoparentales, las parejas homosexuales… no, esos no existen… o como poco, no cuentan. Habló de libertades… pero al parecer sólo la de unos “pocos”, no cuentan las libertades de las mujeres que por motivos seguramente más que justificados y no creo que exentos de una situación traumática, deciden abortar. Habló de la libertad de hablar castellà, libertad que desconocíamos que estuviese en peligro, (y lo dice esta catalana, la que suscribe, que habla, escribe y piensa en castellano sin mayor problemas, y que lo ha hecho durante toda su vida en este país sin impedimentos). También habló de la inmigración… esos parias… cuando en su gobierno se limitaban a dejarlos entrar sin más, sin regularlos, y sin tratarlos como lo que son: personas con derechos y, por supuesto, obligaciones. Y habló de trabajo, el que apoyó el decretazo y al que España le armó una merecida huelga general.
Delante de este ejemplo de la derecha más extrema de nuestro país, el sr. López Aguilar hablando de: libertad, respeto, trabajo, derechos, justicia social, subida de las pensiones, aumento del salario mínimos, más ayudas para la ley de dependencia (esa ley que el PP boicotea en las comunidades donde gobiernan.) Es decir delante de lo rancio y lo conservador un buen ejemplo de la lucha por el progreso y la prosperidad económica y social.
Nosotros debemos decidir quien queremos que hable por nosotros en Europa.
7 de junio: elecciones al Parlamento Europeo.
votar es importante! votar lo que queráis: en blanco, izquierdas…. (derechas no porfavor……. no soy objetiva, lo siento), pero votar.
Votar es decir que nos gusta y valoramos que tenemos derechos…
No es una obligación, es una alegría y un alivio, saber qué contamos incluso para decir que no queremos participar (el voto en blanco), sino votas, tu voto se va a la mayoría. No lo pierdas. Cuenta.